• Masaje específico que actúa sobre el sistema linfático, eliminando líquidos y toxinas, para facilitar un correcto funcionamiento del sistema inmune del organismo.
  • El drenaje linfático manual es una técnica que se realiza con las manos a través de movimientos muy suaves, lentos y repetitivos que favorecen la circulación de la linfa, mejorando así cuadros edematosos, inflamaciones y retenciones de líquidos orgánicos. El sistema linfático colabora estrechamente con el sistema inmunológico, por lo que el drenaje linfático manual mejora de manera general el estado de salud y ejerce un papel muy beneficioso en el sistema nervioso, además de tratar específicamente distintas afecciones. Así el drenaje linfático manual es otra forma de reforzar el sistema inmunológico.

    Existe un gran desconocimiento en cuanto al papel que ejerce en el organismo el sistema linfático y su relación con el sistema inmunológico, aunque se conoce su existencia desde la antigüedad. Hipócrates o Aristóteles ya sabían que había ciertos conductos dentro del organismo que contenían una “sustancia blanquecina lechosa”.

    Vamos a profundizar en cómo funciona esta técnica, una terapia apasionante que muestra el extraordinario funcionamiento de nuestro organismo y de la que podremos beneficiarnos enormemente.

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¿Qué es la linfa y cómo funciona el sistema linfático?

¡Presta atención! Porque nuestro organismo es extraordinario: el sistema linfático es un sistema de conductos que discurre de manera paralela al sistema circulatorio, sólo que, en lugar de transportar sangre, transporta linfa, un líquido blanquecino capaz de movilizar moléculas muy grandes, como las proteínas.

En nuestro cuerpo existe una movilización de líquidos cuyo equilibrio es sumamente importante para la correcta nutrición de las células. Cuando comemos, los nutrientes tienen que desplazarse por el organismo hasta llegar a las células. Para que la célula pueda “comer”, estos nutrientes se mueven dentro del líquido intercelular (o intersticial), que es el espacio donde se produce el intercambio de sustancias, es decir, lo que entra en la célula y lo que la célula expulsa.

El papel de la linfa es transportar el líquido sobrante, que contiene sustancias de deshecho, hasta el sistema circulatorio, hasta la sangre, para que el organismo pueda desprenderse de esos desechos. Los edemas o retenciones se producen cuando el sistema linfático no es capaz de depurar esas zonas, es decir, cuando los líquidos y sustancias se estancan.

Indicaciones del drenaje linfático manual

El drenaje linfático manual ha sido abundantemente empleado en la medicina alternativa, aunque cada vez más se usa también en hospitales, fundamentalmente en el área de oncología para el tratamiento de linfedemas, edemas traumáticos o complicaciones linfáticas posteriores a una cirugía. Otra de las áreas donde el drenaje linfático manual ofrece muy buenos resultados es en el campo de la estética. Estas son algunas de las indicaciones del drenaje linfático manual:
  • Edemas (embarazo, faciales, linfoestáticos, del sistema nervioso, postoperatorios, etc.)
  • Varices, Fibromialgia, Acné, Celulitis
  • Piernas cansadas o hinchadas
  • Migrañas, Dolor de Cabeza, Vértigo, Artrosis, Artritis
  • Hematomas, Hipertensión, Edema Premenstrual
  • Hipotiroidismo, Edema por problemas renales
  • Afecciones del aparato digestivo
  • Ansiedad, estrés

Contraindicaciones del drenaje linfático manual

Aunque el drenaje linfático manual es una técnica muy suave que beneficia el estado de salud en general, está contraindicada en los siguientes casos:
  • Infecciones agudas Inflamaciones agudas
  • Edemas por insuficiencia cardíaca
  • Flebitis o tromboflebitis
  • Hipertiroidismo
  • Cáncer en curso
  • Asma
  • Hipotensión